Uno de los aspectos vitales para las organizaciones es la gestión adecuada de su información. No hay duda de que la importancia y vigencia de la información va cambiando en el tiempo, variando así su criticidad, lo que trae como resultado que se deban adoptar medidas para evitar el caos. Hoy en día, el concepto de la Gestión del Ciclo de Vida de la Información (Information Lifecycle Management o ILM) se ha convertido en un requerimiento básico para una correcta gestión y administración de su información, lo cual, si se realiza adecuadamente, genera un impacto dramáticamente positivo para la organización.
No basta con agregar sistemas muy rápidos ni gran cantidad de software de administración. Es imprescindible implantar una Gestión del Ciclo de Vida de la Información. Con ello, las empresas se benefician, por un lado porque sus datos se gestionan y protegen de forma acorde a las exigencias y, por otro lado, porque se optimizan sus necesidades de almacenamiento y acceso a bajos costos, además de permitirle a la organización el cumplimiento de regulaciones, normativas y leyes.
La Gestión del Ciclo de Vida de la Información proporciona muchas ventajas a las organizaciones creando a su vez desafíos significativos en cuanto a infraestructura y tecnología. Orientado a reducir los costos de infraestructura de almacenamiento con adquisiciones prácticas, la Gestión del Ciclo de Vida de la Información optimiza su uso con base a la plataforma en la cual reside la información. Los datos que no han sido consultados o modificados por períodos largos de tiempo pueden residir en un almacenamiento de costo bajo o en cinta, mientras que los datos con altos patrones de acceso deben residir en medios de alto desempeño.
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